Makhlouf dice que el BCE aún no ve efectos de segunda ronda en la inflación
En declaraciones del 17 de septiembre, el responsable de política del BCE dejó abierta la puerta a un movimiento de tasas en octubre, aunque señaló incomodidad con una inflación superior a 3%
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Gráfico: Tasa de la facilidad de depósito del BCE
Gabriel Makhlouf, miembro del Consejo de Gobierno del BCE, dijo el 17 de septiembre que el banco central aún no observa efectos de segunda ronda derivados del reciente repunte de la inflación, pero agregó que todas las reuniones del BCE, incluida la de octubre, siguen "abiertas" y que no descartaría un aumento de tasas en esa ocasión, según Bloomberg Television.
Las declaraciones se suman a los comentarios que hizo el 11 de septiembre, cuando advirtió que un conflicto prolongado en Medio Oriente podría mantener elevada la inflación, aunque señaló que subir las tasas "mucho más" podría tener costos reales para el crecimiento, según reportó Reuters. El BCE elevó su tasa de depósito por segunda vez en el año el 10 de septiembre, y fuentes de Reuters indicaron que los responsables de política esperaban un mayor ajuste, posiblemente ya en octubre.
Makhlouf también dijo sentirse "incómodo" con que la inflación de la eurozona se mantenga por encima de 3%, incluso cuando el crecimiento ha resultado más sólido de lo esperado, de acuerdo con una entrevista con el Financial Times citada por Econostream Media. Ha descrito la política actual como "no restrictiva", señalando que ese terreno solo comenzaría a partir de tasas por encima de aproximadamente 2.75%. En su reunión de julio, el Consejo de Gobierno mantuvo sin cambios sus tres tasas clave y dijo estar vigilando de cerca los efectos de segunda ronda del choque energético.
El lenguaje condicional de Makhlouf no añade urgencia adicional a la postura del BCE. Su reconocimiento de que los efectos de segunda ronda aún no están presentes, junto con su incomodidad por una inflación de 3%, coincide con la inclinación reciente del Consejo de Gobierno hacia una pausa, aun cuando su negativa a descartar un movimiento en octubre mantiene la opción formalmente abierta. En conjunto, las declaraciones refuerzan el compás de espera actual, más que señalar un giro hacia un mayor ajuste.